
En el suroeste francés la
caza del ciervo se tiene en gran estima y a la gente le
apasiona su boato y ceremonia.
Se viste el atuendo tradicional y el sonido conmovedor de
la trompa francesa, un gran instrumento circular que se
lleva por encima del hombro durante la caza, retumba en
el bosque. Nuestras jornadas de caza del ciervo ofrecen
la excepcional oportunidad de cabalgar a la caza de una
presa viva junto a una de las dos jaurías de perros
de rastro más antiguas y más famosas de Francia..
La caza tiene lugar en el terreno perfecto de Las Landas
con sus miles de hectáreas de densos bosques, senderos
arenosos y cientos de acequias para saltar.
En una jornada típica de caza tomaremos en el club
de caza el tradicional almuerzo copioso tipo picnic con
algunas copas de vino. Después de montar, la caza
comenzará y las normas de seguridad y el protocolo
serán explicadas en el camino. El aspecto más
importante de la caza del ciervo es el trabajo de los perros
de caza; la organización y dirección de la
jauría son bastante más complicadas que en
otras formas de caza y la mayoría de los cazadores
está más interesada en observar los perros
en acción que en matar la presa.
Los jinetes expertos disfrutarán
del ritmo de la caza, ya que desde el momento en el que
el cazador mayor suena su trompa, se pueden franquear las
acequias y las lomas a galope tendido de tal forma que sería
un reto hasta para los seguidores más expertos. Pero
el ritmo puede ser más lento para los menos expertos.
Normalmente la caza del ciervo durará
unas cinco horas y puede que requiera bastante resistencia.
Creemos que los novatos se despedirán al cabo de
un par de horas mientras que los expertos serán capaces
de resistir el día entero o hasta cuando quieran